[email protected]
+562-2681-6174 - +562-2248-6990 - +569 9-689-9549

Historia

 

I Breve Reseña de Casa Almarza

 

II Historia de la Casa

 

III La Restauración de la Casa

 

IV Historia del Barrio Yungay

 

V Barrio Yungay: Identidad y Restauración

 

VI Recuperación del Barrio Yungay

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

I Breve Reseña de Casa Almarza

 

“Casa de Conservación Histórica”  Ubicada en el  “Casco Histórico de Santiago”

 

Esta gran casona patronal corresponde al antiguo Fundo Las Higueras y fue construida por Don Miguel Cruchaga en el año 1856.

Hoy, se presenta finamente restaurada con “criterio contemporáneo” por destacados especialistas. Sus amplios salones exhiben una importante colección de obras de arte. Aún conserva sus antiguos corredores y sus generosos jardines. Al fondo, se encuentra una magnífica fuente y antigua pila de agua del estilo neo-renacentista italiano flanqueada por dos tritones, todo fundido y esculpido en bronce pompeyano.

 

Nueva construcción

–       Baños visitas nuevos con diseño minimalista.

–       Cocina nueva amplia y luminosa. Suelos y muros técnicos con cerámica.

–       Pista de baile amplia y nueva con arquitectura e ingeniería acústica.

–       Accesos y baños para minusválidos.

–       Acceso independiente desde la calle para servicios.

–       Áreas y baños de personal de servicios.

–       Bodegas.

 

 

II Historia de la Casa

 

En el año 1856, en los terrenos del antiguo fundo Las Higueras,  Don Miguel Cruchaga le encomienda la construcción de esta casa al artista y constructor, don José Zegers, hermano de la célebre pianista y compositora Isidora Zegers.

La casona y su  parque, que se extendía por el norte hasta las riberas de río Mapocho, limitaba al oriente con el fundo de don Juan Antonio Castillo, al sur, con el fundo de don Miguel Puelma, y al poniente, con el fundo de Doña Francisca O´Ryan.

En el año 1887, el señor Román Speech compra esta  propiedad para subdividirla y formar el “Barrio Mobiliario”

En el año 1891, la casa con  la propiedad ya subdividida y convertida en Casa quinta, es comprada por la Dra. Eloisa Díaz[1] al señor Román Speech.

Curiosamente, las escrituras del conservador de la época fueron firmadas por su padre don Eulogio Díaz, porque a pesar de ser Eloísa Díaz  mayor de edad y médico cirujano[2] titulada, las mujeres no tenían derecho a firmar las escrituras de bienes  raíces. Eloísa Díaz fue pionera, la primera mujer médico cirujano de Chile y  Sudamérica, ilustre por su abnegada labor social con niños de escasos recursos.

 

III La Restauración de la Casa

 

Pasarían más de 100 años con nuevos dueños y usos hasta que en el año 1994,  la casa que se encontraba en un estado deplorable, fue adquirida  por don Jaime Almarza Daydi, quien la compra con el propósito de salvarla de la picota, restaurarla y acoger en ella una importante colección familiar de obras de arte.

Don Jaime, heredero de una de las más importantes familias de mueblistas finos[1] en Chile, es un reconocido conocedor de la historia del arte, diseñador y experto en fabricación de muebles finos. Ha participado en  importantes y emblemáticos proyectos para la restauración[2] y conservación del patrimonio artístico y cultural de la ciudad de Santiago[3], ha dado mil batallas por  salvar y restaurar el casco histórico de Santiago.

Muchas de estas batallas han sido pérdidas, como el triste y célebre caso del Portal Edwards, donde Don Jaime hizo todas las gestiones imaginables para hacer en ese magnífico palacio, hoy demolido, el “Ministerio de la Cultura”,  la casa del general Bulnes (en Compañía esquina de Amunátegui),  la casa de la familia Claro, entre muchas otras.

Afortunadamente, hay batallas que se ganan. La primera gran batalla ganada es el rescate, restauración y conservación de la casa fundacional de Gasco en calle Santo Domingo cuando su presidente era don Gabriel del Real Correa.

Un segundo triunfo es la Casa Almarza, restauración que consiste en una iniciativa privada, fruto de un largo trabajo de investigación con consultas a destacados profesionales y académicos especialistas en la materia, entre los que destacan: Don Jaime Almarza Daydi[4], Padre Gabriel Guarda Geywitz[5], Don Hernán Rodríguez Villegas[6], Don Hernán Labarca A.[7], Don Oscar Silva Fernández[8], Don Ramón López Cauly[9], Don Jorge Sommerhoff  Hide[10], Bárbara Greene [11] y Don Alfonso Almarza Barros .[12]

Es importante destacar que en la casa se han realizado obras de restauración para rescatar su estilo arquitectónico, y mantener y potenciar aquellos elementos constructivos originales. Con esto se ha logrado la conformación de un lugar histórico con altos estándares estéticos en un barrio que puede hacer gala de su pasado.

 

Estos altos estándares con las que ha sido remozada la casa, han dado pie para que se haya solicitado su uso para diversas actividades sociales, artísticas y culturales, como exposiciones de arte, pintura, escultura, moda (L´Ôreal y  Luciano Benetton), lanzamiento de libros (la Asociación de Decoradores de Chile celebró sus 10 años de existencia en esta casa), la titulación y premiación de los alumnos que egresan de la carrera de arquitectura de la Universidad del Desarrollo, la celebración del aniversario Nº 56 de la Agrupación Folklórica Chilena  y su fundadora Raquel Barros Aldunate[13].

 

Excepcionalmente, la Casa ha sido solicitada por prominentes familias de la sociedad santiaguina para celebrar el matrimonio de sus hijos. De quienes han participado en estos eventos, se ha recibido un comentario general de valoración, aprobación, admiración y agradecimiento por el proyecto; quedando la sensación que a través de este, se revive y vitaliza un sector del casco histórico de la ciudad.

 

Nuestro interés es potenciar el uso de esta casa para que sean aprovechadas sus virtudes con lo cual, estamos ciertos, contribuimos a  la promoción del acervo cultural e histórico de esta zona de Santiago. Por esto, hemos estado realizando en ella, en forma tentativa, las actividades de tipo cultural y social ya mencionadas, siempre que estos eventos se ajusten a la naturaleza y el cuidado que la casa y a la colección de obras de arte que ella alberga. Creemos que este destino permitirá mantener el carácter patrimonial de la casona y revitalizar el entorno. De esta forma, será posible circunscribir su uso a objetivos organizacionales en un marco legal y reglamentario que se ajuste a normativas vigentes; Para estos efectos se han realizado obras de remodelación en aquellos lugares  que se encontraban altamente deteriorados, realizando en el mismo emplazamiento nuevos baños de diseño contemporáneo y cocina,  instalaciones eléctricas, de gas, de  agua, entre otras; para un uso acorde con una “Casa de Eventos”.

 

Los invitamos desde ya a conocer nuestra Casa. Hemos hecho un gran esfuerzo y esperamos que los antecedentes aquí presentados y las obras de restauración emprendidas, ajustado todo esto a las normativas vigentes, sea otro paso más y una invitación a unirnos en esta cruzada para la recuperación del patrimonio artístico y cultural del casco histórico de Santiago. Esperamos, además, tener éxito en el propósito de rescatar y restaurar otras construcciones con valor patrimonial.



[1]  “Muebles Almarza 100 años de Historia”  (6 Páginas)   (buscar el articulo en internet).

                   Revista ED   Junio de 2002

[3] “Jaime Almarza Daydi   Restaurador de la Cultura Criolla”  (5 Páginas) (idem)

              El Mercurio Revista V.y D. Sábado 7 de Junio de 2008

[4]  Diseñador y mueblista.

[5]  Arquitecto, Académico, Historiador y consultor de Unesco

[6]  Arquitecto U.C., Profesor de Arquitectura U.C., Fundación Andes, curador Museo Santa Rita

[7]  CEO Presidente de la oficina de arquitectura HLA., Washington D.C.

[8] Arquitecto U.C.

[9]  Arquitecto U.C. Diseñador teatral, miembro de la Academia Chilena de Bellas Artes Decano de la  Facultad de Artes -Escuela de Arte, Instituto de Música y Escuela de Teatro- de la Universidad Católica

[10] Ingeniero Industrial, doctorado en Alemania – MBA- Ingeniero Acústico- Licenciado en Acústica- con pasantía en la University of  Strathclyde, Glasgow Escocia.

[11] Arquitecto distinción máxima U. de Ch. Master in Design y Tecnología Della Luce Milán Italia

[12] Mueblista, Diseñador, Restaurador de obras de Arte y Edificios Patrimoniales

 

 

IV Historia del barrio Yungay

 

Formalmente, estamos hablando de la chacra de don Diego García de Cáceres, que era uno de los acompañantes de don Pedro de Valdivia. Este territorio fue heredado mas tarde por la familia de los marqueses Pica Bravo de Saravia y así paso a llamarse la Cañada de Saravia.

En el año 1699, el gobernador Tomás Marín de Proveda erigió una capilla dedicada a San Miguel, en la esquina de lo que actualmente es Alameda con Cummings. Más tarde, herederos de esta familia, los Portales y los Irarrázabal, dieron nombre a lo que se conoció durante mucho tiempo como El Llanito de Portales, La Quinta Portales o El Callejón Portales, en lo que hoy día vendría a ser la avenida Brasil, conocida por todos ustedes. Los herederos de don Diego Portales Irarrázabal decidieron dividir este territorio comenzando un proceso de división y subdivisión que, finalmente, llega a convertirse en este barrio que hoy se conoce como Barrio Yungay.

 

En  los terrenos de esta hacienda, perteneciente al padre de Don Diego Portales, en el año 1839 el Presidente José Joaquín Prieto por decreto presidencial oficializó el primer barrio planificado de Santiago (recién terminado el conflicto bélico con la confederación Perú Boliviana por lo que el barrio tomaría el nombre de la batalla triunfal, Yungay)

Este primer suburbio, del Santiago republicano, acogió desde 1840 a intelectuales y sabios extranjeros (contratados por el gobierno para apoyar el desarrollo cultural), a políticos, escritores,  pintores y mineros enriquecidos por Chañarcillo.

En la actualidad, este barrio que forma parte del casco histórico de Santiago, acoge  más de 50 sitios de interés, iglesias, casas, museos,  monumentos nacionales y zonas de conservación histórica.

En este barrio se destacan  algunas casas donde vivieron personajes ilustres de nuestra historia como:

–       Casa de Don Ignacio Domeyko[1], gran sabio naturalista polaco.

–       Casa donde vivió Augusto D´Halmar[2], en la que nace el primer premio nacional de literatura[3]; “Juana Lucero” la primera novela naturalista Chilena.

–       Casa de Don Luis Montt[4], hijo del ex presidente Manuel Montt.

–       Casa donde vivió Alfredo Valenzuela Puelma[5], maestro de la pintura chilena.

–       Casa donde vivió Domingo Faustino Sarmiento[6], quien luego sería Presidente de Argentina. Él funda la Escuela Normal de Preceptores, la misma donde Gabriela Mistral se graduaría de Maestra.

–       El almacén de Don César Rosetti[7] que animaba las tertulias donde confluían  desde  Augusto D´halmar, Jenaro Prieto[8], Juan Francisco Gonzalez[9], Pedro Luna[10], y hasta Don Pedro Lira[11] entre otros.

–       Casa donde vivió don Diego Portales.

–       Casa donde vivió Joaquín Edwards Bello.

–       Palacio Álamos.

–       Palacio de la Familia Whitman



 

 

V Barrio Yungay: Identidad y Restauración

 

 

El Profesor Bernardo Arroyo, licenciado en antropología de la Pontificia Universidad Católica, narra en su estudio  “Barrio Yungay: Identidad y Restauración”:

 

  • “Una de nuestras primeras acciones consistió en salir con los alumnos a conocer el barrio y conversar con los vecinos. Recuerdo nítidamente, hasta el día de hoy, a uno de mis alumnos, que llegó muy excitado contando que se había encontrado con un señor cerca de la Quinta Normal, que le había dicho que él no caminaba al sector de la plaza Brasil, porque su familia era Balmacedista y lo habían tratado muy mal. Estamos hablando del año 1994, nos encontramos con que todavía quedaban imaginarios de un conflicto tan duro como el que significó la revolución de Balmaceda. Este señor no estaba con demencia de ningún tipo, era un señor de unos 90 años absolutamente lúcido que, obviamente, se hacia cargo de una historia familiar. Esa historia marcaba hasta el día de hoy sus visiones de mundo, e incluso sus pasos. No fue la única sorpresa. Descubrimos un barrio hermoso, tremendamente rico arquitectónicamente y urbanísticamente, un barrio de una heterogeneidad que estaba más allá de nuestra imaginación”[1].

 

  • “Cuando tratamos de definir el territorio con los vecinos, le pedimos a uno de los habitantes que definiera la palabra “barrio”, y nos dijo;  “Barrio es hasta donde yo pueda caminar en pantuflas”. Yo creo que esto es especialmente significativo; una definición mas técnica que esa sólo puede ser esta otra que les voy a leer a continuación: “Barrio es aquello hasta donde me atrevo a salir sin carnet”. Esto es muy significativo en una ciudad obsesionada con el tema de la seguridad; un sector donde tu puedes salir sin carnet, es un sector conocido, donde si ocurre algo, mas de alguien va a saber tu nombre. Es un barrio por lo tanto, queda una sensación de seguridad que pocos barrios ofrecen.  El concepto que esta detrás es la confianza indispensable para sustentar  redes  sociales de sana convivencia. El barrio se define en la medida que configura una idea  colectiva, dispone de una nominación y posee un ámbito espacial donde tiene lugar una cierta vida cotidiana reconocible. En este sentido, la vida colectiva del barrio se asemeja más a la de las aldeas y los pueblos. Como una vida comunitaria y/o asociativa, se desarrolla en un espacio colectivo, posibilitado por la existencia de un núcleo de equipamiento distribuido ecológicamente alrededor de un espacio estructurante. Sin embargo, un barrio, a diferencia de una aldea, es solo una parte individualizada y diferenciada, del complejo entramado de la totalidad urbana en la cual la vida residencial es muy significativa.[2]

 

  • “Un barrio, en todo caso, tiene instalaciones de primer nivel; con agua potable, sistemas de alcantarillado; un barrio que nunca se inunda.[3]

 

“Desde su origen, este barrio esta marcado por un concepto clave, que es la heterogeneidad y la diversidad. El fisco interviene en el año 1942, creando la Quinta Normal de Agricultura, incorporando esa zona a la ciudad de Santiago, cuyo límite era entonces la calle Riquelme.[4]



[1] Bernardo Arroyo

[2] Bernardo Arroyo

[3] Bernardo Arroyo

[4] Bernardo Arroyo

 

 

VI Recuperación del Barrio Yungay

 

En el mundo urbano, los conceptos de residencia y actividad se encuentran especialmente disociadas. Este sector, conocido como Barrio Yungay, se enfrenta hoy a un nuevo esfuerzo de recuperación. El denominado plan de repoblamiento urbano surge estimulado por la vía de subsidios la construcción de edificios de departamentos, lo cual significó demoler edificios que estaban en malas condiciones.  Comparativamente, un departamento resulta mucho más barato adquirirlo en el Barrio Yungay que en Ñuñoa, Providencia o Las Condes. Estos nuevos edificios de altura – en mi modesta opinión[1], sin ser arquitecto- tengo la impresión de que producen un quiebre estético significativo y también funcional. Aplico un solo concepto: “Barrio es aquel en el cual puedo caminar sin carnet o pantuflas”. En un edificio de diez pisos, dificulto que alguien que vive en el cuarto piso, conozca los nombres de quienes habitan dos pisos mas arriba. Tal vez sea indispensable aumentar la densidad poblacional; el punto es que dejando esto solo al arbitrio del mercado, no se evalúan los impactos que tienen sobre el principal patrimonio que tiene este barrio, que es la manera de vivir.

 

Este es un barrio en el que la gente sale a hacer sus compras en los almacenes del sector; en el que hay un solo supermercado, por lo demás pequeño. Bastaría que un supermercado comprara una manzana completa para instalarse, y cambiaría radicalmente la manera de vivir de esa Zona.

Con los nuevos edificios, llegó también nueva gente. La renovación del barrio es también la renovación social y cultural. Los pobres se van y los que llegaron de una clase media emergente (de pronto, no tan emergente) que tiene una visión no necesariamente amigable con los habitantes de un barrio al cual consideran viejo y anticuado, pero que le ofrece la gran ventaja de la cercanía del gran centro de la ciudad, lo cual genera algún grado de conflicto.

Una buena parte de las casas de mayor valor patrimonial y arquitectónico han sido adquiridas para transformarlas en lofts. Con este mecanismo se han logrado recuperar de manera estéticamente muy cuidadas. Hay sectores del barrio que hoy día lucen preciosos. Sin embargo, todo eso ha significado una transfusión social, o sea, hay gente que se va para que lleguen los nuevos habitantes que normalmente son de sectores profesionales exitosos, e intelectuales.

El Barrio Yungay hoy esta de moda, como el barrio Brasil y otros. Tal vez eso ayude a su sobrevivencia, pero es un tema más para observar. El barrio es riquísimo en museos y colegios; debe ser el barrio que tiene mayor infraestructura educacional de Santiago, en un territorio bastante delimitado. Están surgiendo una serie de restaurantes y una importante cantidad de pequeños esfuerzos de recuperación por ejemplo, el que han llevado a cabo de una manera autónoma, los dueños de la famosa Peluquería Francesa.

No es extraño pasar por el barrio y ver a más de un equipo de producción cinematográfica utilizando el barrio como locación para un spot publicitario o para escenas de algún filme.

Sin duda, es un barrio que tiene un valor turístico enorme, pero es esencialmente un barrio residencial. El Barrio Yungay, que corresponde a toda una tradición histórica que esta íntimamente ligada con la historia de Chile. Todo aquel perímetro que formalmente esta delimitado por el municipio, gradualmente se va haciendo cada vez más partícipe de un sentido de pertenencia al Barrio Yungay. La identidad del barrio tiene su origen en el surgimiento de la nación chilena. Es una identidad en permanente transformación  y yo diría restauración.

Hay una pregunta que se hacían los integrantes del comité de adelanto: ¿existe en realidad el Barrio Yungay? Yo creo que puede responderse afirmativamente, y eso se debe en buena parte a la acción protagónica de grupos como el propio comité y otras agrupaciones de la sociedad civil que ya existen y que intentan rescatar, mas allá de la belleza de sus calles – algunas de ellas declaradas zona típica -, lo que intentan rescatar es una manera de vivir; un pequeño enclave de provincia en pleno corazón de Santiago; una manera de vivir que tiene una noción distinta del tiempo, de las relaciones sociales cara a cara, con un grado de confianza social que, tengo la impresión, es un grado de confianza social de mayor nivel que en otros sectores de la ciudad.

 

 


[1] Alfonso Almarza

 

 

 

 

Resumen Bibliográfico

Eloisa Díaz Insunza (1866-1950)

Pionera

EL MERCURIO Bicentenario

Artes y Letras del día 19 de Septiembre de 2010

“Homenaje a los otros próceres, Los Héroes Olvidados”

 

“Barrio Yungay: Identidad y Restauración”del Profesor Bernardo Arroyo licenciado en antropología de la Pontificia Universidad Católica.

 

Otros:

Investigaciones en el Conservador de Bienes  Raíces de Santiago